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PRIMERA PARTE

 

LA JUVENTUD (1911-1944)

Pierina Gilli nació el 3 de Agosto de 1911 en Montichiari ( Brescia), en la localidad de San Giorgio y murió casi octogenaria el 12 de Enero de 1991 todavía en Montechiari en la localidad de Boschetti.

Su padre, Gilli Pancrácio, fue agricultor. La madre, Bartoli Rosa (murió en 1962) crió en la pobreza y en el temor a Dios a seis hijos habidos de un primer matrimonio y tres de un segundo matrimonio.

Escribe Pierina en su diario:

“Yo fui la primera de nueve hijos, yo la primera en disfrutar la alegría, la felicidad, las caricias de mis padres. El día 3 de Agosto de 1911 al amanecer de mi vida terrena y bautizada el 5, fiesta de la Virgen de la Nieve, dicho día mi madre me consagró a la verdadera Madre del Cielo, para que su materna protección me conservara blanca y pura como la nieve. Muchas veces mi madre me lo repetía para inculcarme a ser buena y no dejarme llevar de los caprichos, que yo había sido consagrada a la Virgen y por eso debía amarla tanto”.

Nada extraordinario en la niñez de Pierina. Todavía pertenecía a la categoría de las almas privilegiadas por el carisma de revelaciones privadas, alma caracterizada por la sencillez, la pobreza y el sufrimiento.

Sufrimiento que para Pierina fue desde un principio relacionados con su pobreza y su precaria salud y después se convirtió desgarrador, pagando en primera persona por el mensaje confiado por María “Rosa “Mística”: Oración, sacrificio, sufrimiento.

El primer gran sufrimiento fue a la edad de siete años cuando vio regresar a su padre que había sido prisionero destruido en la primera guerra mundial, regresó no para ser la alegría de la familia sino para morir poco tiempo después en el hospital.

Desde 1918 a 1922 vivió en el Orfanatorio de Las Ancelle de la Caridad lugar donde recibió su Primera Comunión. A los once años cursando el cuarto grado, tuvo que regresar con su familia ya que su madre por responsabilidad hacia sus hijos se casó nuevamente y teniendo otros niños necesitaba los cuidados de la hermana mayor.

Cuando Pierina tenía doce años la pobreza obligó a la familia mudarse a otra granja cohabitando con otra familia. Fue entonces cuando su pureza peligró por el engaño y la hizo sufrir inmensamente, pero que superó por la intervención evidente de la gracia divina. El padre de la otra familia cuando la muchacha de doce años se encontraba sola le prestaba mucha atención y pronto se manifestaron sus verdaderas intenciones. Pierina no se lo quiso decir a su madre para evitar problemas entre las dos familias. Mientras la madre cosía en el establo y los niños jugaban como acostumbraban los campesinos, mandaba a Pierina a la cocina a encender el fuego y a preparar la cena.

La pobre muchacha por una parte se asustaba de pensar que se podía encontrar a solas con aquel hombre y por la otra parte si desobedecía se exponía a regaños y también a alguna paliza pasando por desobediente y terca. Un día creyendo que el hombre estaba lejos, cantaba en la cocina las letanías a la Virgen, sorpresivamente sintió que la agarraron por la espalda y la tiraron al piso, con un esfuerzo sobrehumano invocando a la Virgen logró zafarse e huir, mientras se sentía amenazada: ”Si hablas te mato”. Todavía atemorizada le dijo todo a su madre que la besó en la frente y lamentó no haberla cuidado así hubiera evitado esta desagradable situación. Fue en esa ocasión que Pierina sintió por primera vez su deseo de ser religiosa. Pero la adolescencia no es el momento de tomar decisiones definitivas. Pierina en su diario describe con sencillez la crisis que tuvo cuando tenía dieciséis años. La oración ya no era su intimo consuelo, descuidaba sus prácticas de piedad. Especialmente se sentía dominada por la vanidad aludiendo ser admirada por su vestido y su porte. Un collar de coral blanco que le regaló una tía después de haberlo lucido en una fiesta fue motivo de un profundo remordimiento. Ayudada por los consejos severos del confesor, superó la crisis y el collar se transformó en un rosario que quedó por el resto de la vida de Pierina como recuerdo de su empeño de ser toda para el Señor.

Pero otra prueba le esperaba. A los dieciocho años la enviaron a un asilo público para niños como asistente, el trabajo era muy organizado y después de un tiempo recibió una propuesta de matrimonio de un joven honesto y bien intencionado. El confesor quiso ponerla a prueba nuevamente asegurando que ese era su camino. Para Pierina fueron dos meses de íntimo tormento porque sentía que no estaba hecha para el matrimonio y que el Señor la quería para EL finalmente el confesor le dijo realmente lo que él pensaba, confirmándole su vocación.

A los veinte años sintió que su deseo se iba a cumplir al ser aceptada como postulante de las Ancelle de la Caridad, pero le dio pleuritis y estuvo varios meses convaleciente y no estaba en condiciones para la labor que ella quería, en cambio encontró un nuevo trabajo en Carpenedolo como doméstica del sacerdote, Don Giuseppe Brochini que tenía a su madre anciana y ciega, estuvo en ese trabajo hasta la edad de 26 años(desde 1931 hasta 1937), fueron para ella años tranquilos, unida al sacerdote, a la anciana madre, en la oración,

meditación y en las lecturas espirituales. A la muerte de la madre del sacerdote quiso seguir su vocación pero fue imposible por su precaria salud

Seguidamente se quedó por dos años en Brescia como auxiliar en la casa de reposo “Villa Blanca”, con las hermanas de La Caridad de S. Antida Thouret

A los 29 años no se sentía adaptada al servicio en la zona de los hombres, obtiene la licencia y la ascienden al Hospital Civil en Desenzano del Garda, donde presta servicio a Las Ancellas de La Caridad pasa cuatro años los años de la guerra en una relativa serenidad.

 

PRIMER PERÍODO DE APARICIONES (1944-1949)

E l 14 de Abril a la edad de 33 años Pierina Celli entra al convento como postulante de las Ancelles de La Caridad y fue enviada como enfermera al hospital de niños en Brescia.

El primero de diciembre del mismo año le dio meningitis, es el inicio de gravísimas tribulaciones conectadas con la primera fase de las apariciones para el final de 1944 hasta el final de 1947.Fue llevada a la enfermería del Ronco y cayó en un estado de inconsciencia y le fueron administrados los Santos Oleos debido a su gravedad. Se esperaba su muerte pero esa noche el 17 de diciembre de 1944 se le apareció S: María Crocifissa Di Rosa, la fundadora de las Ancellle de la Caridad le puso sobre su frente y su dorso un ungüento especial y la curó aún necesitando una larga convalecencia.

Los detalles de esta aparición serán descritos mas adelante. De vuelta a casa debido a su frágil salud, ofreció este sacrificio por la salvación de las almas consagradas al Instituto. En julio de 1945 sintiéndose mejor se reincorporó nuevamente al servicio en Desenzano del Garda.

Se enferma nuevamente el 17 de Diciembre de 1945: se sospecha de meningitis, otitis y cólicos renales, fue llevada al hospital de Montichiari para que estuviera mas cerca de su casa en caso de muerte.

Su salud empezó a mejorar y al año siguiente para abril de 1946 regresó como enfermera en el hospital de Montichiari. Pero esto duro poco: Para mediados de 1946 Pierina tuvo fuertes dolores y vómitos, síntomas de una oclusión intestinal y tuvo que ser operada. Entre la noche del 23 y 24 de noviembre se le apareció de nuevo S. Maria Crocifissa Di Rosa pero esta vez con la Virgen que llevaba tres espadas clavadas en el pecho. Los detalles serán narrados mas adelante en la segunda parte del libro.

Al año siguiente Pierina sufrió de cólicos renales, cistitis muy dolorosa y un problema cardíaco. El 12 de marzo inconsciente parecía el fin de su vida. La atendían su madre, sus hermanas y las monjas en espera de su muerte. Sorpresivamente se incorporó y sentada en su cama extendió sus brazos hacia una dirección determinada y hablando con una persona invisible, después cae nuevamente en su cama y abre los ojos como si despertará de un sueño. Estaba curada y después de tres días se incorporó nuevamente a sus actividades. Aquello que había sucedido fue narrado por la misma Pierna. Se le apareció S. María Crocifissa con estas palabras:

“El Señor te quería traer al Paraíso, en cambio te deja todavía en la tierra. Hasta diciembre ofrecerás tus sufrimientos por la conversión de una de nuestras religiosas”…¿Aceptas esto? Pierina responde: “Sí generosamente”. Continuó: “Delante la gente tú no tendrás mas sufrimientos, pero tú siempre los tendrás”. Pierina preguntó: “Siempre el Crucifijo desnudo” Contestó: ”Si; El Señor a cambio de esto te dará la conversión de los pecadores” Y Pierina”:! Cuanta Gracia! Están todos salvados ¡ gracias, gracias¡”

Desde este momento comenzaron para Pierina sufrimientos más profundos y no solamente físicos. Sintiéndose empeñada por la conversión de aquella religiosa, comete la imprudencia de pedirle al Señor hacerle sentir todo aquello que pasaba por aquella alma. Y así empieza a cambiar: por dos meses comienza a sentir su desagrado una extraña indiferencia por las cosas sagradas una aversión inexplicable hacia la Madre Superiora, el confesor y las otras monjas. Pasados estos dos meses en los primeros días de mayo comienzan las persecuciones diabólicas que Pierina describe minuciosamente día a día en su diario.

Evidentemente los demonios querían asustarla y desanimarla, para que dejara perder esa alma. Pierina de acuerdo con su Confesor y la Madre Superiora y reconfortada con las apariciones de La Santa Crocifissa, duerme en el suelo sobre una cobija y ayuna tres días a pan y agua. Se le aparece repetidamente el demonio con aspecto de monstruo. Otros demonios la sorprenden y la pican por todo el cuerpo. Las monjas de guardia son testigos de los esfuerzos que hacía para que la dejaran , estas sin ver los demonios. Fueron ellas las primeras en percibir los ruidos impresionantes que revelaban la presencia de los demonios. Otras veces el demonio se presentaba con aspecto de

monja para persuadir a Pierina y sorprenderla en sus penitencias. Ella también fue atormentada por úlceras en el intestino que le provocaban vómito y sofocación

Estas persecuciones duraron un mes y llegan a lo peor la noche del primero de junio con la visión del infierno en la cual Pierina distingue tres partes distintas tres categorías de religiosos, almas consagradas y sacerdotes, correspondientes a las tres espadas de la visión y a las tres intenciones por las que debe rezar y sufrir.

Después de la visión del infierno aquella noche del primero de junio de 1947 a las tres y quince Pierina fue visitada por la Virgen de las tres espadas clavadas en el pecho.

La aparición será descrita por Pierina en la segunda parte del libro tiene la finalidad de confirmar sus sufrimientos y de proponer al Instituto de las Ancelle una devoción específica en sentido reparador.

En los siguientes días Pierina continuó sintiendo terribles dolores de cabeza, en el estómago, en el hígado síntomas de flebitis en la pierna izquierda que la obligaban a estar acostada.

Desde el 11 de junio al 12 de julio casi diariamente recibía la visita de S: María Crocifissa que la aconsejaba y la confortaba

Reportamos algunas frases que explican el tipo de sufrimiento de la vidente.

Pierina: “ Porque me dijo que estaba curada y sí todavía estoy enferma”

La Santame respondió:No se puede sufrir sin estar enferma?”:

Sufro inmensamente, por eso me quejo de nuevo:

Porque me dice que me curo y sufro como antes o más que antes?”. Me contesto”: Nuestro Señor trata así a las almas para acostumbrarlas a separarse de sí mismas. Ama a Jesús y no te lamentes”:

Pierina sufrió inmensos dolores de enfermedades que no tenía. Estas visitas de S: María Crocifissa tenían la finalidad de preanunciar y preparar espiritualmente la gran aparición que vendría el 12 de julio, pero por no estar espiritualmente preparada ocurrió el 13 de julio.

La aparición del 13 de julio de 1947 está descrita con palabras de Pierina en la segunda parte del libro.

Esta es la primera aparición verdaderamente programada, las anteriores son de preparación. La Virgen que aparece con las tres rosas, blanca, roja y dorada sobre el pecho en el lugar de las tres espadas expresa sus deseos: trae una nueva devoción para los institutos religiosos, comunicándoselo a la Ancellas de la Caridad

La devoción consiste en oración (rosa blanca), sacrificio (rosa roja), penitencia (rosa dorada), respectivamente para la conversión de tres clases de almas consagradas fielmente a su propia vocación. El día 13 de cada mes debe ser santificado y precedido de 12 días de oraciones especiales y festejado de manera particular en los Institutos Religiosos.

Notamos que la devoción propuesta ha debido sembrar molestia a los religiosos superiores, poniendo el dedo en la llaga, por lo tanto era mejor hacerse los sordos, he ignorar estos mensajes. Pero fueron muchos los defensores y se multiplicaron en los años sucesivos que le dieron la razón a la propuesta de intersección y de reparación que la empujaron hasta el heroísmo del sacrificio.

Para ese momento Pierina no obtuvo el permiso del confesor, don Luigi Bonomini, de revelar el contenido de las apariciones.

El 6 de septiembre la Virgen vestida de blanco con las tres rosas se le apareció a Pierina en la Capilla de la Casa Provincial de Las Ancellas

A Mompiano. Se trataba de un mensaje privado:

“Desde este momento tendrás tantas humillaciones, inclusive serás incomprendida en el propio Instituto”, junto con la orden de trasladarse a Brescia en la Capilla de la Casa Madre. Aquí la Virgen apareció con el encargo de informarle a la Madre General, con la afirmación que el milagro pedido por los superiores “no sucederá” y con un mensaje para el obispo: Reunir a todas las religiosas de la Diócesis, dos por cada instituto. ”A ellos que no me verán les manifestaré lo que deseo

A Pierina no le creen y es tratada con severidad

El 22 de octubre se manifiesta un signo milagroso, no un milagro como exigían los Superiores.

Esto fue lo que sucedió: en la capilla del hospital de Montechiari como a las 7 PM. Esperando el milagro la Superiora, avisada por Pierina habían llamado a los sacerdotes de la Parroquia, médicos, enfermeras, monjas y algunos enfermos. En la capilla a la izquierda se encontraba una estatua de yeso en un nicho de la S.María Crocifissa Di Rosa con un Crucifijo en la mano. Mientras rezaban el rosario, Pierina vio sorpresivamente un rayo de luz que salía del Tabernáculo hacia la estatua Pierina se puso delante de la estatua y se arrodilló. La estatua tomó vida e inclusive el Crucifijo palpitaba y había aumentado su tamaño. La Santa fundadora dice: “ Mira cuanta sangre se ha perdido” y la invitó a recitar: “Jesús mío, misericordia, perdona nuestros pecados”.

Mientras del costado de Jesús salía sangre, Pierina por indicación de la Santa, se levantó y tomó del altar el purificador que normalmente se encuentra cerca del tabernáculo, subió en una silla para poder estar mas cerca del Crucifijo y extendiendo el purificador recogió algunas gotas de Sangre. Llevó el purificador al altar y al voltearse ya había desaparecido la aparición y en el nicho estaba nuevamente la imagen sin vida se arrodilló delante del altar y empezó a rezar el “Miserere” mientras las otras personas en silencio vieron lo sucedido se apuraban a ver las manchas de sangre.

En este momento la Virgen de las tres rosas se le apareció de nuevo a Pierina: todos los presentes comprendieron y se quedaron esperando.

Entonces la Virgen dijo estas palabras: “ Por última vez vengo a pedirles devoción ya lo he pedido en otras ocasiones. Mi Divino Hijo ha querido dejar trazas de su preciosísima Sangre como testimonio de su grandeza y de su amor por todos los hombres y le han correspondido con graves ofensas. Toma el purificador y muéstraselo a los presentes”.

Pierina tomó el purificador y lo extendió a todos los presentes y dijo: “Aquí tienen las gotas de la Sangre del Señor “

La Virgen continuó diciendo: “ Sea cubierto con un velo blanco y expuesto tres días en el centro de la capilla junto con la estatua de S.María Crocifissa Di Rosa, que será milagrosa para la devoción de los fieles. Se le comunique al Obispo todo lo sucedido y se le diga que sucederán conversiones y despertar en la fe.

Yo me he interpuesto como Mediadora entre los hombres y particularmente por las Almas Religiosas y mi Divino Hijo, cansado de tantas ofensas recibidas, quiere ejercer su justicia.

Deseó ardientemente que el Instituto de las hermanas Ancelle de la Caridad sean las primeras en honrarme con el título de Rosa Mística.

Como protectora de todos los Institutos Religiosos aseguro mi protección para un vivo despertar en la Fe y porque las almas escogidas regresen al principio espiritual de sus fundadores”.

Después de una pausa y en silencio abrió un poco sus brazos y con su manto como signo de protección dejando ver las tres rosas sobre su pecho viendo a Pierina le dijo como saludo y recuerdo: “ Vive de amor” y después lentamente desapareció.

Enseguida la llevaron a la pequeña sacristía y Pierina es asaltada como ella misma lo describe:

Los reverendos sacerdotes me atormentaron de preguntas y los médicos me querían examinar por todas partes”.

Fui llevada a la sala de observaciones:

“Pasé algunas horas como señuelo en las manos de los doctores, porque no estaban convencidos de lo que había sucedido. Estaban muy agitados y los instrumentos que usaban me hacían daño, pero siempre tuve fuerza y coraje para que hicieran lo que quisieran con tal que se convencieran de la verdad”.

El Obispo Monseñor Giacinto Tredici, fue informado esa misma noche por el Confesor, que fue uno de los presentes. El purificador fue expuesto como dispuso la Virgen por tres días pero después de esto fue llevado a la Curia para analizarlo y más nunca se supo de él.

Notemos las palabras de la Virgen: “Vengo por última vez. Se refiere a la petición de la nueva devoción hecha al Instituto de las Ancelle.

De ahora en adelante no vendrá mas a la casa de las Ancelle; Las otras apariciones serán en la iglesia de la parroquia ( Duomo ) y serán dirigidas no solo a los Institutos Religiosos sino a todos los cristianos.

Se unen los detalles de las cuatro apariciones en el Duomo como las describe Pierina en la segunda parte del libro.

La primera aparición en el Duomo sucedió el 16 de noviembre de 1947 después de la Santa Misa de la mañana y tuvo carácter estrictamente personal. De preparación para las sucesivas apariciones.

La segunda, fueron avisadas :La Superiora del Hospital, Monjas que fueron con Pierina, dos Sacerdotes y sucedió la tarde del 22 de noviembre. La Virgen reveló un secreto personal referente al futuro de Pierina, un mensaje para el Papa y además un “Secreto” de no revelar hasta nuevo aviso.

La Virgen habló de la profanación del lugar donde Ella en 1944 en Bonati ( Bergamo ) se le apareció a una niña de siete años llamada Adelaida Roncalli .

Ya en las apariciones anteriores había deplorado la falta de fe, el abandono en que habían dejado aquel lugar frecuentado por gente del mal vivir. Ordenaba ahora que por tres días se hiciera un peregrinaje reparador desde El Puente de San Pedro hasta el lugar de las apariciones. Una cita importante para el 8 de diciembre, que la Virgen regresaría a mediodía para la “Hora de Gracia”.

La noticia de esta futura aparición se propagó rápidamente con gran expectativa en el pueblo y mayor preocupación entre las Autoridades Diocesanas.

El 7 de diciembre todavía en el Duomo, la Virgen apareció antes de lo previsto, se encontraban Pierina, la Superiora del hospital y el Confesor. Con la Virgen estaban Francisco y Jacinta los dos niños que habían visto a la Virgen de Fátima. En estas apariciones la Virgen afirma el nexo entre la de Fátima, la de Bonate y la de Montichiare. La Virgen de Fátima pide la consagración de la humanidad, la Virgen de Bonate la consagración de la familia y la Virgen de Montechire la fidelidad de las almas consagradas a su propia vocación.

El 8 de diciembre, mientras el Duomo se iba llenando impresionantemente las autoridades de la Curia querían prohibir la presencia de Pierina a la cita, pero al final cedieron.

Nueva en esta aparición fue la visión de S.Cuore de María y la institución de la “Hora de gracia” el 8 de diciembre a medio día con la orden de notificar al Papa el deseo de la Virgen que ésta devoción sea extendida en todo el mundo.

La reacción de la gente del pueblo fue positiva, sucedieron algunas curaciones milagrosas. Pero para Pierina comenzó un período borrascoso dando tumbos en diferentes sitios.

Las autoridades de la Curia impidieron que Pierina tuviera contacto con la gente, se la llevaron lejos a Brescia la escondieron y durante la noche la llevaron al hospital de Montechiari , sin decirle que pasaba, el 23 o el 24 de diciembre por preocupación del confesor Don Luigi Bonomini fue enviada al Instituto de las Ancelles por tres meses con su hábito de postulante.

En los primeros días de enero de 1948 fue interrogada nuevamente por una comisión integrada por Don Agostino Gazzoli, el Canciller, que estuvo siempre contrario a la autenticidad de las de las apariciones, Monseñor Zani, Monseñor Bosio, después Obispo de Chieti, y Monseñor Bosetti, después Obispo de Fidenza.

Fue examinada por especialistas. Algunos estaban a su favor pero no llegaron a ninguna conclusión. Fue obligada a vivir retirada todavía con su hábito de postulante.

En junio de 1948 la enviaron para Castelpocognano ( Arezzo) como huésped en la casa de la señorita Martina Bonomi. Tuvo que quitarse el hábito de postulante e inclusive le cambiaron su identidad presentándola con el nombre de Rosetta Chiarini. Nadia debía saber donde se encontraba Pierina Gilli.

En su diario ella comunica su amargura: “Para hacer desaparecer cualquier trazo de mi existencia, así la gente al no saber de mi no molestaría a nadie”.

La tuvieron en ese exilio hasta finales de noviembre sufriendo con frecuencia de cólicos renales, le suministraban calmantes sin la intervención del médico para no revelar su identidad. Sufrió muchísimo, tuvo apariciones de la S.Maria Crocifissa y la bondad y gentileza de la señorita Bonomi.

Algunos fenómenos místicos agudizaron sus sufrimientos haciéndole sentir en su propio cuerpo los dolores de la Pasión de Cristo .

Para febrero de 1949 fue obligada a quedarse en casa con su madre y familiares sufriendo humillaciones ya que la tildaban de loca, histérica e ilusa. Diciéndole que sería interrogada nuevamente fue aislada durante cuarenta días en un lugar desconocido por todos a disposición solamente de la comisión examinadora formada por tres personas, dos médicos y Monseñor Gazzoli.

Desesperada por la insistencia que tenían para que se retractara, les dijo que estaba lista para dar su vida, aceptando cualquier castigo por sostener la verdad de las apariciones de la Virgen. En la presencia del Obispo Monseñor Giacinto Tredici le propuso jurar sobre el Evangelio. Juró y firmó las cartas que habían preparado. Probablemente el Obispo, Monseñor Giacinto Tredici creía en ella.

Pierina escribió en su diario: Monseñor Tredici me llevó sola a su estudio, diciéndome palabras para confortarme invitándome a ser buena y santa. Me preguntó que intenciones tenía. Le contesté: Tengo muy poca salud y no sé dónde tengo que ir. Me aconsejó de no seguir en la casa para que la gente no me molestara que seria mejor que me retirara a una casa de monjas.” Y siguió escribiendo en su diario: “Entonces se buscó, se tocaron muchas puertas de conventos siendo rechazada de todas partes. ,Mi nombre era un terror.. Nadie me quería”.

Entonces un grupo de personas con la señorita Bonomi y la señorita María Bergamaschi se ofrecieron pagar la renta diaria de una habitación de un colegio donde Pierina estaba escondida, solamente la visitaba la Superiora.

Las benefactoras eran amigas del Padre Giustino Carpin, Superior de los Padres Franciscanos Conventuali, de los cuales dependía el Convento de las Hermanas Franciscanas del Giglio de Brescia. Informado de la situación en que se encontraba Pierina, el Padre Carpin, de acuerdo con la Superiora la Hermana Agnese Lanfaloni, decidieron recibirla provisionalmente en el Convento el 20 de mayo de 1949.

Después de unos 20 días vino a visitarla el Provincial de los Conventuali, Padre Andrea Eccher y le preguntó si voluntariamente estaba en esa casa. Su respuesta fue afirmativa, permitiéndole que se quedara.

Leemos en su diario: “Cuanta alegría he tenido¡ finalmente he encontrado una casa ¡”.

 

LARGO PERIODO DE LA ESPERA ( 1949-1960)

Con la Hermanas Franciscanas de Giglio de Brescia Pierina se quedo 19 años recogida por caridad, prestando servicio como enfermera y muchas veces tuvo que ser atendida por enfermedades que sufrió en los primeros años de su estadía.

No debía ser monja, pero si vivir en el convento en perfecta obediencia. Asistida por los consejos de Don Gerolamo Lanzetti Padre Espiritual del Seminario. Tenia una habitación decente con una estatua de la Virgen sobre su gavetero y cerca de la Capilla. Otro motivo de reconfortación fue haber encontrado a la señorita Lucia Mazzotti que fue su compañera para toda la vida en sus oraciones, en la devoción a la causa de la Rosa Mística y que con gran dedicación atendía a Pierina en sus enfermedades y especialmente recibía consejos y confortación de Santa María Crocifissa Di Rosa que se le aparecía frecuentemente.

En su diario se nota que muchos fueron los momentos de sufrimientos por su precaria salud sintiéndose desconsolada.

El 5 de enero de 1950 su médico le dijo al Superior que por estar muy ocupado no la podía seguir atendiendo y que además era una persona histérica, desacreditándola entonces los Superiores pensaron que era mejor sacar a este huésped que daba mucho trabajo para atenderla. Pierina oyendo todo invocó “desesperadamente” a la Virgen ¿donde iré si nadie me quiere? Por gracia Divina a los pocos días fue confiada a un médico de conciencia el Dr. Adolfo Battisti que evidenció la falsedad de las insinuaciones del médico anterior y dio testimonio de la fortaleza y paciencia de Pierina en soportar los sufrimientos y humillaciones. Posteriormente se le diseminaron por todo el cuerpo múltiples abscesos, siendo necesario cerca de cuarenta incisiones y drenajes.

Santa María Crocifissa apareciéndosele a Pierina comunicándole que el Padre Giustino tenia que ser su Confesor y que le tuviera plena confianza y que le revelara todas sus experiencias sobre naturales incluyendo las apariciones y mensajes. Pero el Padre Giustino se mostraba escéptico, cuando Pierina narraba estas experiencias no la tomaba en cuenta. Tanto que Pierina en una ocasión al confesarse le dijo”: Padre le confieso que no tengo confianza en Usted”.

En mas de una ocasión se trató de convencer al Padre Giustino que la acompañara a Roma para manifestarle al Papa los mensajes de la Virgen de Montechiri. Respondiendo siempre lo mismo”: Si S.Maria Crocifissa no hace un milagro, no me tomo la responsabilidad”.

Pierina fue a Roma en el Año Santo el 22 de mayo de 1950, sin su Confesor, fueron 10 días de continuos cólicos renales. Fue acompañada por el gran interés que le prestó la señorita Bonomi y consiguiendo la audiencia con el Papa Pío XII en Castelgandolfo el 8 de agosto de 1951.

Y lo narra en su diario de esta manera: Llegamos y nuestro pequeño grupo de tres personas, la señorita Martina Bonomi, un señor de Roma y yo, el Santo Padre preguntó ¿de donde vienen? : De Brescia y dirigiéndose a mí dijo: “Esta es Pierina Gilli de Montechiari, ( tuve que recordarle el hecho de las apariciones. Entonces Él se puso las manos sobre la frente y al instante dijo: “AH, si lo recuerdo” y dijo: Hija

le has correspondido a la gracia de la Virgen¡ ¿Has mejorado? Yo me sonrojé pero no pude decir nada, por que era verdad no le había correspondido a la gracia de la Virgen, mientras en mi corazón se alimentaba el deseo de mejorar. Entonces Él sonrió con mucha dulzura y dijo”: Bueno hija trata de corresponderle y puso sus venerables manos sobre mi cabeza y me bendijo. Estaba tan tranquila delante del Papa por su humildad y paternidad. No le di el mensaje de la Virgen porque estaban muchas personas a su alrededor”.

También narró en su diario: “El Santo Padre se inclinó sobre la vidente que estaba arrodillada y humildemente le dijo”. Por favor querida hija reza por nosotros”.

Durante este período ocurrieron otras apariciones de S.María Crocifissa con la intención de llevar a Pierina al camino de la perfección. Recordemos el voto de “Conformidad a la voluntad de Dios” propuesto por la Santa el 22 de octubre de 1951, de no lamentarse mas y que al Señor le gusta compartir su Cruz .

Recordemos la heroica oración del 6 de febrero de 1952. “Jesús te ofrezco con todo mi corazón y toda la fuerza del Alma mi sacrificio de que no me crean mis Superiores mas bien ayúdame a que me desprecien con tal dé que Tú seas glorificado y amado. Piadoso Jesús pon Tú mirada sobre mi pobre alma, santifícala y conviértela en un verdadero instrumento de Tú complacencia”.

Pierina tubo una visión de Jesús en la iglesia, en la adoración nocturna del Vía Crucis por la conversión de los pecadores el 27 de febrero de 1952, miércoles de Cenizas.

Recordamos otras apariciones de S.María Crocifissa por la importancia que tendrán para el seguimiento de los acontecimientos. En particular la aparición de la Virgen en Fontanelle el 13 de mayo de 1951 predice que la fuente se convertirá en un lugar milagroso y propiedad de los Padres Conventuali.

El 15 de mayo la Santa indica la fecha de la aparición justo dos meses después que Pierina fue recibida por el Papa, acompañada del Padre confesor llevándole el Mensaje.

Las predicciones del 22 de mayo de 1951 dicen: “Este lugar será de su propiedad, se construirá una Iglesia majestuosa en el lugar de la fuente, a la derecha de ella el convento de los Padres Conventuales, con un colegio para seminaristas y a la izquierda un hospital”.

A pesar de todas las contrariedades la causa de la “Rosa Mística” no estaba perdida y por intermedio de Monseñor Francesco Rossi que fue Párroco en Montechiari de 1949 a 1971 siguiendo los deseos de la Virgen, hizo una estatua de la Rosa Mística, la llevó en procesión por el pueblo y la colocó sobre cuatro ladrillos en el centro del Duomo de Montechiari donde la Virgen puso sus pies en su aparición del 8 de diciembre de 1947 luego la estatua fue llevada a una capilla lateral.

 

SEGUNDO PERIODO DE APARICIONES 1960-1966

Pasaron trece años sin apariciones. En la mañana del 5 de abril 1960 rezando sus oraciones en su habitación sorpresivamente apareció la Virgen como la había visto en 1947. Sorprendida Pierina no puede hablar pero nota en la mano de la Virgen una hoja escrita y reconoce su propia caligrafía, piensa en el “Secreto” y se asusta de haberse equivocado pero la Virgen le afirma: “Hija, no temas has entregado al religioso Padre Ilario Moratti el secreto de mi amor. Tanto él como el religioso Padre Giustino Carpin son testigos de mi Mensaje. Los acompaño con la Gracia y la Bendición de mi Hijo Jesús”.

Pierina pregunta que si puede revelar el Secreto,

La Virgen responde:

“No ha llegado el momento. Vendré y te avisaré; reza, has rezar, hagan mucho para que los hombres se conviertan”.

La Virgen se apareció el 6 de diciembre de 1961 y el 27 de abril de 1965 principio y final del Concilio Vaticano Segundo, igual en ambas apariciones y Pierina lo describe de esta manera.

Vi en la mano derecha una esfera de luz roja pálida y en su interior muchas manos unidas, en la izquierda otra esfera de luz blanca y adentro se veía una iglesia y sobre el campanario la palabra “Paz”.

La interpretación de esta aparición, las esferas eran el símbolo del Concilio Ecuménico que responde a la oración, la paz y la unión.

En esta segunda aparición la Virgen permite que el Padre Giustino le haga saber el Secreto al Padre Ilario Moratti y a Monseñor Luigi Novarece .

El 27 de febrero de 1966 la Virgen aparece nuevamente a Pierina estando con Lucia y el Padre Carpin y anuncia su próxima aparición en Fontanelle el domingo 17 de abril para convertir el agua en milagrosa pide la participación del pueblo partiendo en procesión desde el Duomo de Montechiari hasta la fuente. Que se convertirá en un lugar de curaciones y conversiones. (La Curia no permitió la participación del pueblo)

El 17 de abril Pieria con su amiga Lucia en Fontanelle se le apareció la Virgen tocando el agua en dos puntos para convertirla en milagrosa, aparece nuevamente el 13 de mayo pidiendo que hicieran una pila para los enfermos y reservando las otras para beber el agua. Se llamarían “La fuente de la gracia”.

El 9 de junio fiesta de Corpus Cristi aparece nuevamente pidiendo que el trigo del campo vecino fuera mandado a Roma y a Fátima, transformado en Hostias para la Santa Comunión.

El 6 de agosto fue la última vez en vida que Pierina pudo ver Fontanelle, días después el 24 de agosto Don Agostino Gazzoli Canciller de la Curia fue al convento donde estaba Pierina y en presencia de la Superiora y de su secretario se le participaba que el Obispo le prohibía ir a Fontanelle.

Concluyendo así el segundo período de las apariciones.

 

LA MISIÓN DEFINITIVA DE PIERINA TERCER PERIODO DE APARICIONES (1966-1991)

En la primera aparición a Fontanelle la Virgen le dio un mensaje especial fijándole su misión definitiva: “Tú misión ahora es entre los enfermos y los más necesitados”. La Virgen se lo pidió en diferentes ocasiones y por eso Pierina decidió pedirle una audiencia al Obispo para que le permitiera vivir en Fontanelle o cerca de ella.

Fue recibida el 17 de noviembre y cuenta así: “Me dijo siempre con una dulzura paternal: En Montechiari puedes ir casa de tu familia, a la iglesia, ver enfermos privadamente, pero a la Fuente debemos atenernos a la disposición que ya fue dada”. Entonces le dije: “Monseñor yo obedezco”. El me bendijo con esta palabras: “Estoy contento por tú buena disposición, la Virgen nos ayudará” y así terminó la audiencia.

Este medio permiso hizo nacer en Pierina la idea de establecerse en Montechiari para estar mas cerca de Fontanelle. Una circunstancia hizo madurar este proyecto. El 25 de abril de 1968 mientras en Montechiari se inauguraba el complejo para los sacerdotes ancianos de los Voluntarios del Sufrimiento fundada por Monseñor Luigi Novarese, estando Pierina en el huerto comento”: Si en algún momento yo quisiera ser generosa renunciando pero mi ánimo y la nostalgia de sentirme abandonada… Enseguida me repuse y pidiendo perdón a la Virgen levantando los ojos hacia Montechiari vi un arco iris y sobre él toda radiante la Virgen. Su aparición expresó toda la complacencia por la obra que estaban inaugurando. Sitio de su predilección”.

Ese mismo año con gran agradecimiento por la larga hospitalidad recibida por las Hermanas del Giglio se establece en una casa en Montechiari no lejos del Duomo, no se sabe la fecha exacta pero para el 12 de octubre de 1968 ya se le aparece en su casa. Pierina se quedó aquí alrededor de dos años ya que gracias a sus benefactores se procedió a construir una casa que le fue donada a la Vidente en la localidad de Boschetti que no queda ni cerca ni lejos de la fuente para cumplir la promesa.

En la aparición del 27 de Julio de 1969 llama a esta casa “La casa de la fuente”.

Durante la aparición del 17 de enero de 1971 desea que tenga en su casa una capilla privada, un oratorio para rezar con los visitantes y peregrinos.

El 25 de Julio de 1971 la Virgen aparece en la Capilla de la casa nueva y le presenta un programa a Pierina: “Deseo que aquí sea el Cenáculo de la oración en grupo y el rezo del Rosario…Dile a todos mis hijos que vengan que difundan el amor entre las almas…Tú misión será: Oración y caridad, consuelo y caridad, amor en el perdón y exquisita caridad”.

De esta conversación resulta que el Padre Confesor Giustino Carpin supero su largo escepticismo y la Virgen le reconoce todo lo que ha hecho. Y ante lo sucedido Monseñor Rossi Renuncia a la Parroquia y quedará como Confesor y sostenedor de la causa de la Rosa Mística hasta su muerte en 1977.

Para este momento aparece el Padre Taddeo Laux del Colegio Salvatoriano de Bad Wurzach activísimo propagador de la devoción de la Rosa Mística que empezó a traer cantidades de peregrinos alemanes hasta 1994 año de su muerte. Se especializó en propagar las estatuas y la devoción a la Virgen Peregrina.

Durante todo este periodo Pierina tuvo el Don de tener muchísimas apariciones de la Virgen siempre con mensajes y entusiasmándola a continuar su obra, su casa se convirtió en un punto de visita para los peregrinos y siempre estaba lista para consolar, aconsejar, asistir a los enfermos y muchas conversiones. Sus últimos años fueron de muchos sufrimientos debido a su enfermedad se vio obligada a quedar en silla de ruedas. Hasta que a finales de 1990 se agravó y murió serenamente el 12 de enero de 1991.


 

SALUDO A PIERINA

Publicamos el saludo que en el Dumo de Montechiari le hace un hermano delante de su cuerpo antes de ser sepultado.

“Devolvamos un último saludo a Pierina. Nosotros que hemos vivido cerca de ella, hemos podido entender su sencillez, profunda espiritualidad basada en el silencio de cada instante de su vida. Ella ha sabido llevar su Cruz con Jesús. Ahora querida Pierina haz salido del Calvario y nosotros te pensamos en la alegría de Nuestro Señor. De tú ejemplo de inmolación silenciosa y continua, muchos de los aquí presentes, hemos tratado de aprender y afrontar las dificultades y la incomprensión de la vida. Tú paciencia con que enfrentaste cada sufrimiento moral o físico nos hizo entender que cada uno debe sostener la Cruz que Jesús apoya sobre nuestra espalda sin que los demás indirectamente tengan que soportar su peso. Tus sufrimientos no los sentían los que estaban cerca de ti, siempre encontrabas palabras y oraciones para mitigar los dolores, para dar esperanza y confianza. Toda tú vida fue una oferta unida al sacrificio de Jesús y al de su Santísima Madre, porque la Iglesia siempre más bella en todos sus miembros, sobre todo en los apóstoles y espléndida de amor por Dios.

Agradecemos al Señor y a la Santísima Virgen de habernos dado esta criatura tan simple, que en su humildad supo enseñarnos el camino para acercarnos a la intimidad con Dios.

Gracias a ti Pierina, ahora que finalmente contemplas el rostro de Dios junto con la Santísima Virgen intercede para que cada uno de nosotros se pueda agregar a la Bienaventuranza Celestial a fin de que en este valle de lágrimas podamos sentir la voz de Jesús que diga: Bienaventurados ustedes que sufren, Bienaventurados los que tienen dolor, porque grande será su alegría en el Cielo”

Alabanza y Gloria a Ti Señor Jesús, por todos los siglos de los siglos¡. Amen! Aleluya ¡

 

TESTAMENTO ESPIRITUAL DE PIERINA GILLI Murió en Montechiari el 12 de enero de 1991.

Yo Pierina Gilli deseo dejar por escrito las cosas que están en mi corazón que puedo hacer con el permiso de los Reverendos Superiores. Si muero lejos de mi pueblo quiero que mi funeral lo hagan en el Duomo de Montechiari, y deseo que el Reverendo Sacerdote lea lo siguiente: Pido públicamente perdón a todos si involuntariamente no di ejemplo edificante de lo que de mí esperaban. Les pido a todos por Caridad una Oración por mi alma. Prometo que intercambiaré esta caridad apenas tenga la Gracia de estar cerca de la Virgen; para todos pediré gracias y bendiciones, de una manera especial para el Papa, nuestro Obispo, nuestro Párroco y Sacerdotes de nuestra Parroquia, para todos los sacerdotes, religiosos y religiosas. Pediré infinitas gracias para mi querida familia, benefactores y campesinos de Montechiari, rogaré a la Virgen que los ayude por ser dignos de la predilección de haber escogido nuestro pueblo para distribuir sus gracias sobre el mundo entero. Es mi último deseo que antes que mi alma salga del Duomo, si es posible, que venga la gente a cantarle a la Virgen la canción, Oh María Nuestra Esperanza…

Por todo esto me pongo a la disposición de los Reverendos, Superiores.

En la Fe

Pierina Gilli

6 de enero de 1983